Y todo comienza aquí, en las termas de Panimávida

Y todo comienza aquí, en las termas de Panimávida

Partimos el sábado a las 8 am y llegamos a las 12.30. Primer dato importante. Ninguno de los dos desayunó. Como sabíamos que íbamos camino a un buffet en el cual nos resulta imposible medirnos, decidimos ayunar. Los beneficios del ayuno intermitente son varios.  A los dos o tres días de ayuno, la ansiedad por la comida, tanto del desayuno como en general, baja drásticamente. Esto es porque el azúcar que consumimos en la mañana aumenta la ansiedad por la comida durante todo el día. Además, de las ocho horas en adelante sin comida, el cuerpo comienza a regenerarse a nivel celular, mejora la sensibilidad a la insulina y aumenta la quema de grasa de forma considerable. Muy importante: Es bueno hacer ejercicios de baja intensidad durante las horas de ayuno, como por ejemplo caminata en inclinación, bicicleta a velocidad baja, etc., ya que estas son las horas del día donde más grasa se quema, porque el cuerpo ya no tiene azúcar disponible para utilizarlo como energía, y recurre a las reservas de grasa. (tips para aguantar el ayuno: pronto)
Cuando al fin llegamos, dejamos las maletas en la habitación y nos dirigimos como caballos de carrera al buffet. Ya no dábamos más de hambre. Sacamos dos platos cada uno y nos sentamos a comer en cualquier mesa. A los 2 minutos nos dimos cuenta que en realidad debíamos haber ido a recibir la bienvenida primero. Ahí estábamos, muertos de la risa porque seguíamos dudando si dejar el plato y recibir la bienvenida como si nada hubiese ocurrido, o mejor continuar comiendo. Después de dos minutos, decidimos…….»está bien, dejemos los platos».
El menú ofrecía una variedad normal de comidas y ensaladas. Habían papas duquesas, tallarines y arroz y de proteínas había para elegir entre cerdo, pescado, carne de vacuno y cordero (! Danilo comió todas, obviamente, pero sin el «jugo» ya que es pura grasa!!). Yo en cambio me decidí por la carne mechada y el arroz. En las ensaladas habían huevos duros que nos tentaron mucho pero decidimos dejarlos porque les habían echado una salsa golf encima y esas pequeñas diferencias son las que hacen la diferencia entre  una comida sana y otra que no lo es tanto. Pepino, tomate, lechuga para mí y betarraga y zanahoria además para Danilo. Él es menos mañoso que yo, come de todo. Esa fue nuestra elección. Como pueden ver nosotros elegimos cuidadosamente que comer, pero la cantidad no la medimos mucho.
Luego de dos horas sentada esperando que Danilo se terminara su quinto plato ya no aguanté más y me fui por el postre. Los postres eran vasitos de arroz con leche, jalea y leche asada (!menos mal no habían tortas!). A mí personalmente no me matan, por lo que opté por ahorrarme las calorías para un postre que si me hiciera babear: el helado. Danilo es fiel al arroz con leche. Entre todos los postres le parece el más bajo en calorías e índice glicémico.(tips sobre el IG, pronto). Luego del postre acordamos que iríamos a movernos un poco después de bajar la comida.
Después de disfrutar las termas con la guata llena, nos buscamos un lugar para hacer algo de movimiento. Encontramos una plaza con juegos infantiles. Estuvimos como 40 minutos ahí alternándonos haciendo barras y en realidad cualquier tontera. Todo movimiento ayuda, cualquier cosa mejor que estar sentado haciendo nada. Jugando se queman muchas calorías también. Los ejercicios que pudimos hacer en la plaza fueron principalmente dominadas y fondos en paralelas.
EXPLICACIÓN: Danilo me comenta que las dominadas son un ejercicio muy completo para el tren superior. Se trabajan casi todos los músculos de la espalda; trapecio, deltoide posterior y dorsal ancho. En los brazos los músculos trabajados son principalmente, el braquial, el biceps, y el antebrazo. Para nosotras las mujeres también sirve, pero como no siempre nos podemos nuestro peso, una ayudita para subir es siempre bienvenida.
 Los fondos en paralelas se complementan perfectamente con las dominadas ya que trabajan justamente los músculos antagonistas de las dominadas; Pecho y deltoide anterior, y en los brazos trabaja principalmente el tríceps.
Ambos ejercicios son básicos en la rutina de Danilo y además tienen la ventaja que al ser trabajados con el propio peso del cuerpo, son funcionales y fáciles de hacer en cualquier lugar.
La cena fue más o menos el mismo menú. A mi no me gustó mucho o estaba sin apetito (si! yo sin apetito, imagínense. Danilo me tuvo que tomar la temperatura por si tenía fiebre.) por lo que preferí no comer. Personalmente, cuando sé que no voy a disfrutar la comida, prefiero no comerla, ya que las calorías se cuidan y lo que te llevas a la boca hay que disfrutarlo. Postre tampoco comí. Lo que hago en estos casos, cuando quiero algo dulce pero en realidad no debo, me tomo un café descafeinado con sucralosa. Disfruto el sabor del café evitando la cafeína y al mismo tiempo engaño a mi cuerpo con la dulzura de la sucralosa. Es un buen truco y da sensación de saciedad. El té también funciona por supuesto.
Al día siguiente nos esperaba el bufet de desayuno. En realidad siempre preferimos hacer ayuno, pero cuando sabes que hay un bufet lleno de cosas ricas del sur esperándote, imposible resistirse. Fuimos y evaluamos la situación. Distintos tipos de jamones, tres tipos de cereales, yogures, leches, tres tipos de pan, mermeladas y un mesón completo con tartas y pasteles. Cabe mencionar que nosotros jamás desayunamos así, pero dada la situación extra-ordinaria, hicimos nuestra elección de la siguiente manera. Dos pancitos de molde integral cada uno, y sacamos un puñado de cereal granola. El cereal granola es mortal (para que sepan por si acaso). No crean que es mejor que un puñado de Chocapic. Me lo comí sin leche porque la leche que había era dudosa y nadie me podía decir si era entera o descremada. Mejor evitar la desinformación jaja. Yogurt, no gracias. Esos sí que son un engaño. Llenos de azúcar. Sacamos dos pedazos de jamón de pavo cada uno. Lo que nos tentaba para el pan era el huevo, pero el problema es que en estos buffet sirven el huevo entero por lo que aunque saques una cucharada equivalente a 4 huevos, te estas comiendo cuatro yemas. Bueno…4 yemas quizás no es el fin del mundo, pero que harías tu si desayunas 30 claras de huevo como nosotros. Te comes las 30 yemas? !Imposible! Las meseras fueron muy amables y como nos habíamos sacado unas fotos con ellas, nos hicieron el favor. Las claras de huevo son una de las proteínas más puras y sanas que hay, y la grasa de la yema del huevo también es sana pero con una al día es suficiente. Excelente, ahora sí, a desayunar.
Podemos concluir entonces que las termas de Panimávida cumplieron con nuestras expectativas en cuanto a comida. Se pueden hacer decisiones saludables a la hora de elegir y las carnes en general no están cocinadas con mucho aceite ni sal. Tuvimos que inventar eso si el ejercicio, ya que no había gimnasio. Además Danilo me obligo a nadar un poco, yo no quiera meterme al agua! jaja. Pero bueno, había que quemar todas esas calorías de alguna forma!
Recomendamos el lugar, siempre y cuando tengas un poco de autocontrol en cuanto a las porciones que te sirves, ya que los bufets, son sólo para profesionales (un buen título para uno de los siguientes posts!) Gracias a las termas por la invitación, atentos a lo que viene, y bienvenidos a nuestro blog!
 Fotografía: Catalina Rodriguez Godoy [email protected]
Un abrazo
Stefanie K.