¿Porque un estilo de vida? y no una dieta.

Esta es una pregunta amplia y tiene muchas respuestas, pero esta vez te queremos responder con una: Es un estilo de vida porque de todas las dietas, los métodos, las técnicas, los trucos, las modas y los datos científicos que existen, nosotros tomamos todas y las incluimos en nuestra vida. No dejamos que la dieta defina nuestro estilo. No seguimos una dieta en particular, sino más bien todas o ninguna al mismo tiempo dependiendo de las circunstancias.

Para poder seguir este estilo de vida, relajado pero efectivo, hay cosas que debes tener en cuenta y que son parte de nuestro día a día. Sin esto, no podrás llegar muy lejos en lo que a vida y cuerpo saludable se refiere.

1. Anticipa

La clave primero está, en organizar el día que se viene. Pensar con anticipación, en la medida que se pueda, de cómo transcurrirá nuestro día. ¿Dónde me encontraré a las horas en las que me suele dar hambre? ¿Tendré acceso a comida? ¿Qué tipo de comida será? ¿Me dará hambre durante comidas? ¿Sera un día más bien sedentario o habrá movimiento? ¿Haré deporte hoy? Estas preguntas son claves.

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2. Planea

Cuando ya te hiciste una idea mental de lo que será tu día, piensa en lo que necesitas para preocuparte de tu alimentación. ¿Tengo los alimentos que necesito en el refrigerador? ¿Necesito llevarme comida de casa? ¿Qué me llevo para no caer en comprar un paquete de galletas a la hora de la once? ¿Cuánta comida me tengo que llevar?

Un día hipotético a modo de ejemplo : Por la mañana en el trabajo pasarás probablemente hasta las 2 pm frente al computador. Luego para almorzar no tienes ningún compromiso. Por la tarde tienes reuniones en terreno y en la noche una cena con amigos o un cocktail por algún evento. ¿Cómo planearíamos nuestro día nosotros? Probablemente enfocaríamos el día completo a llegar relajados para la cena de la noche y así comer de todo sin restricciones.

Algo así: Ya que tengo una mañana sedentaria hasta las 2 pm, hora en la que suelo salir a almorzar, haría ayuno hasta esa hora. Mi última comida sería a las 22 horas de la noche anterior, y así a las 2 pm, luego de 16 horas, salgo a almorzar y disfruto mi primer bocado. Como ya anticipé que tengo una comida por la noche en la que quiero disfrutar, optaría por traerme comida casera en un tupper, que preparé la noche anterior o por la mañana. La comida de restaurantes siempre es más calórica. Elegiría principalmente proteínas con verduras. Por la tarde tengo reuniones en terreno y el movimiento me dará hambre y existe una alta probabilidad de que me vea tentada con unas galletas o barritas de cualquier tipo. Para evitar esto, me preocupo de traer de casa un batido de proteínas para mezclar en el momento con agua, o un panqueque de proteínas (conoce la receta). Hasta ahora, me he cuidado bastante, pero la cena se acerca. Lo mejor para poder disfrutar una cena afuera, sin culpa ni restricciones, es hacer pesas en el gimnasio, una hora antes. Si no entreno, obviamente no es lo mismo pero aun así es más holgado. Procuro comer menos azúcar y grasa simplemente.

En resumen, si tienes un evento social con comida, tienes estas opciones: a) entrenas antes b) rompes el ayuno con esa comida, c) procuras comer muy limpio durante el resto del día (principalmente proteínas y verduras).

3. Cocina

Para llevar a cabo la planeación, debes cocinar: es una obligación. No puedes pensar jamás que serás capaz de llegar al peso que quieres y verte como quieras, si no pones tus manos en la masa y te motivas a cocinar ya que nada reemplaza una comida casera. Siempre es bueno tener comidas preparadas con anticipación en el refrigerador, porque un estómago con hambre no te dejará pensar claramente ni tendrá la paciencia de esperarte mientras cocinas algo. Lo más seguro es que querrás agarrar lo primero que encuentres. Si planeas con anticipación y cocinas la noche anterior, todo te saldrá más fácil y no sentirás esa frustración de sentir que pasas hambre o que eres incapaz de seguir la dieta porque no te aguantas y te lanzas sobre las galletas. Prepara comida rica y sana. Algún tipo de proteína, arroz blanco o quínoa y verduras cocidas. Ten a mano también las verduras crudas para prepararte rápidamente una ensalada. No uses aderezos ni aceites ni nada por el estilo. A lo más una cucharadita de aceite de coco y especias.

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4. Escoge y come bien

Aprende a escoger los alimentos de acuerdo a tus necesidades calóricas y al ejercicio que harás.

El azúcar concéntralo antes, o después de entrenar, si no, evítalo ya que no se justifica.

Los carbohidratos también, pero si insistes (como yo jaja), elige quínoa, papa cocida o arroz blanco.

Por la mañana prefiere proteínas y grasas.

Si no tienes hambre, no comas.

Elige tu debilidad y sé fuerte a lo que puedes negarte. Para nosotros un lema es: “…si ya voy a comer una chanchada, entonces que sea algo que valga la pena…”.

No comas por ansiedad.

No caigas en avisos publicitarios.

No quedes con hambre después de cada comida, sólo lograrás asaltar el refrigerador de noche.

_MG_5662_1024x683Este fue un tour por nuestra cabeza todas las noches o mañana antes de salir de casa. Anticipa, planea, cocina y come bien. Verán que lo mejor para cuidarse es siempre estar preparado para no caer en tentaciones por ataques de hambre o ansiedad. Nunca digas, “ah, no creo que me de hambre”, mejor siempre llévate un tupper con algo y en el mejor de los casos en realidad NO te dio hambre y lo devuelves a tu refrigerador por la noche.

!Suerte!

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