Espero que les haya gustado mi último post donde comencé con la enumeración de estos errores que hacemos las mujeres al hacer dieta.

Quiero mencionar que este texto lo redacté yo pero con gran ayuda del texto original en inglés de la gran periodista Dani Shugart. El texto en inglés lo encuentran en el link que colocaré al final.

 

Los 10 errores de las mujeres al hacer dieta

…(1 a 3 en mi post anterior)…

  1. Nos obsesionamos en perder grasa y no comemos suficiente para alimentar nuestros músculos

Hay mujeres que parecen estar constantemente a dieta. Y es curioso porque son siempre las mismas y siempre parecen estar levemente con sobre peso. Si ya ha hecho 6 dietas diferentes en dos años, ¿no debería estar delgada como palo?

Chicas, si comen menos se volverán más delgadas, pero para mantener eso, deberán reducir la ingesta de calorías por siempre. Los músculos desaparecen, el metabolismo se desacelera y las calorías deben ser reducidas más y más cada vez. Al fin se convierte en un círculo vicioso igualito a una montaña rusa. Subimos, bajamos, subimos, bajamos.

A la mayoría les haría mucho mejor cambiar el juego de “pérdida de grasa”, por “desarrollo muscular” y así disfrutar de una delgadez permanente.

Si hacemos del desarrollo muscular nuestra única meta, la perdida de grasa vendrá solita. De forma más lenta, pero segura, saludable y constante en el tiempo.

¿Solución? Enfócate en crear más músculo en el gimnasio. Tranquila que jamás te va a salir más músculo del que quieres. Eso es un mito. Un cuerpo “musculoso” de una mujer siempre será un cuerpo bello, firme y tonificado. Los cuerpos quizás que te estas imaginando cuando te digo “haz crecer tus músculos”  (culturistas), son años y años de entrenamiento enfocado con niveles de sacrificio y dedicación que jamás en tu vida te imaginarias llegar a hacer. Yo llevo 4 años y salto de alegría cuando apreto mi brazo y un mini músculo se asoma timidamente por ahí, jaja.

Debes entrenar y comer para alimentar tus músculos. Para esto debes comer comida saludable pero puedes comer muchas calorías (si, ese es mi secreto). Tu entrenamiento debes enfocarlo a la sala de pesas y usar los kilos necesarios como para que tu cuerpo haga un esfuerzo muy duro y sientas el ardor y el dolor muscular los días posteriores. (Ya les enseñaré rutinas pronto).

 

  1. Somos emocionales y juiciosas

Las mujeres normalmente asociamos muchas más emociones a la comida que los hombres. Cuando un hombre se “excede” una vez, dice “ups” y ya está. Pero ¡¿nosotras?! Noooo nosotras no somos tan sencillas. En cuanto nos salimos de la dieta, nuestra autoestima y seguridad se va a piso y nuestros instintos fuera de control nos hacen restringir aún más las calorías y excedernos con ejercicios de cardio.

Pareciera que estamos constantemente o comiendo exceso o déficit de calorías. Y no es ningún secreto que la comida es nuestra respuesta para cualquier mal rato ya sea por stress, ansiedad, tristeza, frustración o cualquier otra emoción.

¿Solución? Debemos aprender a disociar la comida con nuestra autoestima y enfrentar nuestras emociones de manera más productiva.

Una buena caminata te ayudará a liberar tu mente, más de lo que lo hará un paquete de galletas. Una sesión de kickboxing es más relajante que un helado, ó, volvemos al punto 4 sobre la hipertrofia. La comida en exceso no es tan grave cuando buscas hipertrofia y eso te libera mentalmente de la constante esclavitud de que debes comer “poco” para ser como una supermodelo.

 

  1. Compensamos de noche

Esta es una conocida. A quién no le ha pasado. Comienzas el día con todo el ánimo, desayunas algo muy bajo en calorías, quizás incluso vas al gimnasio por un cardio en ayuno y así aguantas la mayoría del día engañandote con pequeños trucos como café y chicle sin azúcar. ¿Pero qué ocurre de noche? Llegas a tu casa, abres el refrigerador y es ahí cuando tu monstruo interno hace de las suyas. Sin darte ni cuenta te metiste unas cuantas miles de calorías al cuerpo. A pesar de haber aguantado todo el día, terminas echando todo a perder y sólo porque el cuerpo simplemente no aguantó más y busco equiparar el déficit.

Tu cuerpo esta exigiendo nutrientes, y esas horas de restricción elevan tus niveles de cortisol en el cuerpo (hormona del estrés). Estos niveles elevados de cortisol y el déficit de nutrientes, hacen de ti una boma del tiempo con forma de chancho.

Nadie es capaz de pensar calmadamente en la preparación de una comida adecuada cuando está medio muerto de hambre.

¿Solución? Debemos compensar las calorías adecuadamente durante todo el día y así evitar estas situaciones. Además, siempre tener un plato listo en el refrigerador para cuando el hambre ataque de improvisto y así no nos tiramos sobre el primer paquete de galletas que encontremos.

 

  1. No comemos suficiente proteína

La mayoría de ustedes no sabe que en realidad está comiendo muy poca proteína.

Aunque es cierto que muchas saben quizás en teoría cuantos gramos de proteína deben comer (2 gramos por kilo de peso aproximadamente), es muy probable que no sepas como se ve esa cantidad sobre un plato.

¿Por qué proteína? La proteína satisface, preserva músculo, ayuda a construir músculo e incluso quema calorías durante la digestión.

¿Solución? Chicas, por mucho que quieran bajar de peso, nunca, PERO NUNCA, reduzcan el consumo de proteínas. Les recomiendo por un tiempo pesar las proteínas que comerán para empezar a hacerse una idea lo que esa cantidad en gramos significa sobre el plato. También pueden suplementarse con proteína en polvo. Otros productos además de la carne, altos en proteína: Ricota sin grasa, Quínoa y huevo (clara).

 

  1. Cuando vamos al extremo con las grasas

Las temidas y mitificadas grasas.

Con el tiempo, la mayoría de las mujeres conscientes en temas de nutrición, le han perdido el miedo a las grasas en la dieta. Aceite de coco, leche de almendra, palta, nueces, huevo, mantequilla, aceite de pescado, queso feta, cacao, etc. No hay duda que el término “la grasa trae grasa” está fuera de moda. Sabemos que hay más detrás de una subida de peso que sólo la grasa, pero ojo, ya que en algún momento podrías enterarte de que el dicho Sí existe por algo.

¡Cuidado! Son saludables pero es mejor que escojas unos cuantos y averigües muy bien las porciones necesarias al día y las calorías que contienen, si no vas a terminar con unos muslos gigantes y entiendiendo nada.

¿Solución? Las mujeres debemos comer una variedad amplia de grasas, incluyendo algo de grasa saturada. Lo mejor es priorizar siempre las grasas del Omega 3 (aceite de pescado, DHA) que promueven la desinflamación y la quema de grasa.

Además, consideren, que demasiada ansiedad por comidas con grasa puede significar que a tu dieta le está faltando algún otro de los macronutrientes (proteína o carbohidratos).

  1. Cuando vamos al extremo con los Carbohidratos

Es bastante evidente que a nuestra sociedad hoy en día le vendría bien dejar de consumir carbohidratos por un buen tiempo. Cereales, barritas, frutas, etc.

Aun así les comentaré los efectos negativos de las dietas que eliminan el carbohidrato (siempre hablando de extremos, ojo).

Chicas atléticas que evitan los carbohidratos tienden a tener un apetito voraz para las comidas con grasas. Dado que las calorías de carbohidratos no están siendo satisfechas, terminan buscando las calorías en comidas excesivamente grasosas y calóricas.

¿Solución? Sólo deben saber lo siguiente: entre más musculo tengas en tu cuerpo, más carbohidratos debes comer. Si no tienes nada de músculo, preocúpate de crearlo ya que los carbohidratos no te ayudarán mucho entonces más que para engordar.

  1. Comer dulces para ser dulce

Cuantas veces no nos ocurre que salimos de invitados a algún lado y nos ofrecen un pedazo de torta u otro postre. ¿Qué hacemos? Muchas veces aceptamos cosas que en realidad no debemos o queremos comer y como por ser mujeres somos más sensibles a los sentimientos de otras personas, buscamos de alguna forma salir de la situación sin herir los sentimientos de nadie.

¿Solución? Esta no es tan sencilla. La solución depende de la situación creo yo.

Si el “regalo” no es algo especialmente hecho para ti, supongo que deberías negar la oferta. Tus amigas tendrán que acostumbrarse a que “pases” a la hora del postre.

El problema surge cuando el “regalito” está hecho especialmente para tí. Puedes decir “gracias” y agradecérselo devorándote el plato, puedes decir “gracias” y colocar el plato a un lado mientras que analizas que hacer con él, o puedes decir “gracias”, y dices que te comerás un pedazo más rato y en realidad nunca lo harás.

Ahora, si mi abuelita me hace un pie de limón y me lo ofrece, yo que ustedes me lo como y comienzo seriamente a plantearme la idea de levantar pesas y así dejar de preocuparme por tonteras.

 

Estos son los 10 errores que las mujeres muchas veces cometemos al hacer dieta.

Recuerden:

Aprende sobre nutrición y entiende la dieta que estás haciendo

Cuidado con los productos procesados en el supermercado que te prometen ser “saludables” y “light”.

No busques el ingrediente mágico, la respuesta está en tu plato.

Haz crecer tus músculos, no bajes las calorías

Controla tus emociones

Reparte bien las calorías del día

Come suficiente proteína. Nadie engorda a base de proteína.

No caigas en extremos por un período prolongado

No cedas a las presiones sociales

SUERTE!

 

Steffi K.

 

https://www.t-nation.com/diet-fat-loss/10-mistakes-women-make-with-diets